1998. (Centro de Arte Contemporaneo, Guadalajara y Galería Azul, Guadalajara)
Esta instalación es una repuesta satírica a las formas en las cuales discusiones sobre la amenaza que representa la sexualidad de la mujer así como su falta de capacidad intelectual con respecto al hombre resurgen en debates públicos en tiempos de crisis.
En ese momento, en los periódicos de la ciudad de Guadalajara, sectores conservadores proponían la posibilidad de crear una zona roja en la ciudad para regular la prostitución, así como también se proponían nuevos reglamentos de vestido para mujeres en cargos y oficinas publicas. A estas, se les prohibía el uso de minifaldas o blusas de encaje, que independientemente de ser de mal gusto, provocan al hombre a tener pensamientos sucios. Al mismo tiempo se inauguraba el lujoso y exclusivo Men’s Club al cual por supuesto asistían los mismos miembros conservadores del gobierno.
(Vaciado en bronce de medio cerebro con patas de araña suspendido en un base de acrílico sobre un montón de bules).
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